La Kombucha es una bebida viva que respira, llena de bacterias vivas y levaduras que se acumulan de manera salvaje en la atmósfera que nos rodea. Para que crezcan las mejores y más saludables bacterias, se necesita agua limpia y un espacio vital que sea lo más ecológico posible para garantizar un espacio energético limpio y lleno de amor.

Hemos transformado nuestra Fermentaria con nuestra Madre Tierra en mente, mediante el suministro de nuestros materiales de construcción tan cerca de casa y con la menor huella de carbono posible después de su círculo de vida.

Nuestros paneles de aislamiento ecológico son de corcho fumigado de origen sostenible que proviene de Portugal (http://barnacork.com/) y mantiene nuestra fermentación a la temperatura adecuada y nuestra cámara frigorífica lo suficientemente fría como para conservar tu Kombucha refrescante. Los paneles ecológicos de jean reciclado (www.geopannel.com) aíslan nuestra pared divisoria, mientras que nuestra pintura a base de tiza (http://www.com-cal.com/) y estuco de mármol respetuosos con el medio ambiente vienen de las afueras de Barcelona.

Para garantizar que nuestra huella de carbono sea baja y nuestra fuente de energía esté limpia, no solo hacemos Cold Brew con nuestro té ecológico, sino que nuestra electricidad se suministra a través de una cooperativa de proveedores de energía verde (https://www.somenergia.coop/es/) para mantener nuestra fermentación de Kombucha a la temperatura adecuada, respetando nuestro hermoso planeta vivo.

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